miércoles, 26 de abril de 2017

La tristeza es un día gris,
la playa gris, el cielo gris,
el mar gris.
Nubes que anuncian tormenta.
Las rocas, un adagio,
violines, la lluvia,
papeles...
el amor.
Ella es, cómo decirlo,
un sauce (y no se qué animal).
Yo me acerqué a su sombra y
¡ay! dolor y dolor...

Juanjo Conseglieri

Sensación

En las tardes azules de verano, iré por los senderos,
picado por el trigo, hollaré la hierba menuda:
soñador, sentiré el frescor en mis pies,
dejaré que el viento bañe mi cabeza desnuda.

No hablaré, no pensaré en nada:
pero el amor infinito me subirá al alma,
me iré lejos, muy lejos, como un bohemio,
por la Naturaleza feliz como una mujer.

Arthur Rimbaud

martes, 25 de abril de 2017

15 (20 poemas de amor y una canción desesperada))

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

20 (20 poemas de amor y una canción desesperada)

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Tengo miedo

Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza
del cielo se abre como una boca de muerto.
Tiene mi corazón un llanto de princesa
olvidada en el fondo de un palacio desierto.

Tengo miedo -Y me siento tan cansado y pequeño
que reflojo la tarde sin meditar en ella.
(En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño
así como en el cielo no ha cabido una estrella.)

Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
¡No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
abandonada en medio de la tierra infinita!

Se muere el universo de una calma agonía
sin la fiesta del Sol o el crepúsculo verde.
Agoniza Saturno como una pena mía,
la Tierra es una fruta negra que el cielo muerde.

Y por la vastedad del vacío van ciegas
las nubes de la tarde, como barcas perdidas
que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.

Y la muerte del mundo cae sobre mi vida.

Walking around

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas moradas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
no quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos,
aterido, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.

Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.

Recital de Neruda

Para celebrar el día del libro, el lunes realizamos en el recreo un recital de poemas de Pablo Neruda, poeta inmortal de las letras hispánicas.

¡Muchas gracias a todos los participantes en el acto!





martes, 4 de abril de 2017

Almería

Vago por tus calles
enamorado
de un árbol, de una cierta rama,
de la fachada de un viejo edificio.
Me entretengo
contemplando la luz del sol sobre el mar.

Juanjo Conseglieri

martes, 28 de marzo de 2017

Recital de Bukowski

El viernes pasado realizamos durante el recreo un recital de poemas de Charles Bukowski. Aquí tenéis algunas fotos del evento y algunos de los poemas que leímos.





Pájaro Azul

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro, no voy
a permitir que nadie
te vea.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero yo le echo whisky encima y me trago
el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que esté ahí dentro.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres
hacerme un lío?
¿es que quieres
mis obras?
¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros
en Europa?

hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo ya sé que estás ahí,
no te pongas
triste.

luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro, no le he dejado
morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar
a un hombre, pero yo no
lloro,
¿lloras tú?


TODO

 Los muertos no necesitan
aspirinas o
penas,
supongo

pero parece que necesitan
la lluvia.
tampoco zapatos
pero sí un lugar
sobre el que caminar

tampoco cigarrillos,
nos dicen,
pero sí un lugar
en el que arder

se nos dice:
el espacio y un lugar
donde volar
podrían ser
lo mismo

los muertos no me
necesitan

ni tampoco los
vivos

pero es posible que los muertos se necesiten
los unos
a los otros

en realidad, los muertos podrían necesitar
todas las cosas que nosotros
necesitamos

nosotros necesitamos tanto,
si supiéramos
de cuánto
se trata

probablemente
todo
y probablemente
moriremos
intentando conseguirlo

o moriremos
porque
no lo logramos

espero
que entiendas
cuando yo haya muerto

que logré
todo
lo
que 
pude.

 ¿ASÍ QUE QUIERES SER ESCRITOR?
 
Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
ó clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa
ó a tu novia ó a tu novio
ó a tus padres ó a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.
A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
ó hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.
A SOLAS CON TODO EL MUNDO

La carne cubre el hueso
y dentro le ponen
un cerebro y
a veces un alma,
y las mujeres arrojan
jarrones contra las paredes
y los hombres beben
demasiado
y nadie encuentra al
otro
pero siguen
buscando
de cama
en cama.
La carne cubre
el hueso y la
carne busca
algo más que
carne.

No hay ninguna
posibilidad:
estamos todos atrapados
por un destino
singular.
Nadie encuentra jamás
al otro.

Los tugurios se llenan
los vertederos se llenan
los manicomios se llenan
los hospitales se llenan
las tumbas se llenan

nada más
se llena.

martes, 14 de marzo de 2017

EL BRILLO




A menudo cortan. Sujetos a su lógica. Traspasan
la luz con la elegancia del rayo. Cómo los admiro…
Desde que rompí lo que tuve, se ha multiplicado.
Tengo más. Tengo más espejos. Tengo muchos reflejos.
Muchos rayos. Muchas imágenes de mí mismo.
Tiradas por el suelo, delatoras y cómplices
de un pasado tenaz, irreductible. 

A menudo cortan.
Lógicos. Aparentemente traslúcidos.
Brillantes.
A menudo sangro.
A menudo me reflejo.
Dejé caer la bandeja de cristal al suelo:
ha parido bandejitas… Embriones de vidrio,
brillos solitarios, nada más.

El brillo… Rompí para brillar…
Cómo odio ese brillo…

paco  martínez

miércoles, 15 de febrero de 2017

Petricor.

Sentada me hallo
sintiéndome hundida
por razones que rechaza
mi mente furtiva.

Mi dolor grita
y necesita ser escuchado
mas todos andando pasan
y el día no se ha acabado.

Es increíble lo largo
que puede ser el día
a quien lo le escuchan
ni las paredes más frías.

Vacíos.

Estoy buscando a la certeza,
sin ella me siento dubitativa,
me dijeron que anda en mi cabeza
pero no estoy segura de mí misma.

A la luz también la estoy buscando
para que me ilumine la vida.
Con la oscuridad me hallo luchando,
pero lo cierto es que estoy perdida.

¿Y mi tiempo sabéis dónde está?
Salió volando ayer hacia el mar.
Si lo veis decidle que vuelva
que lo necesito para estudiar.




Historia Compartida

Hoy es el día en el que puede cambiar toda mi vida. Las decisiones que tomamos en un momento de nuestra existencia son las que cambian nuestro camino.

Me llamo Idarra y puedo aparentar ser normal, pero no la verdad es que no lo soy. Me encanta observar como mi vecino se sienta en la cafetería de enfrente y se toma todas las mañanas su café leyendo, muy concentrado, su periódico o como la señora Ortega saca, muy puntual, a su perro a las ocho en punto con un sombrero nuevo cada día. Puntualidad y extravagancia. Ambas dignas de admiración.

Para mi no hay nada mejor que un cuaderno en blanco para escribir, aunque muchas veces me de vergüenza ensuciar una hoja con mis tonterías. Desde que mis padres se separaron es lo que más hago, escribir.
Entiendo perfectamente que cuando no hay amor, lo mejor es separarse para no causar más daño. Pese a eso, mis padres se llevan muy bien.
Mi padre vive en Madrid y yo vivo con mi madre en Granada; es una ciudad mucho más tranquila, además no me considero capaz de mudarme a la capital. Sin embargo, todo apunta a que en un par de meses me mude debido a que la carrera que quiero estudiar, solo está allí.

Hoy es 23 de Diciembre. Suelo pasar la Navidad con mis padres. Mi padre viene de Madrid expresamente para estar con nosotras. Es raro, quizás Navidad nos hace querer estar al lado de nuestra familia (o lo que queda de ella). O quizás sea por mi, por hacerme la infancia más bonita y menos traumática.
Este año no podrá venir por problemas de último momento en el trabajo. Mi lado derecho dice que no importa, ya paso todo el año con mi madre (a la cual adoro), que por unos días más ni se notará su falta. Mi lado izquierdo (más sensible) le echará de menos. El poco vínculo de afecto que hay entre nosotros se esfuma cada vez más rápido, más incluso que un verano. Pero estamos en invierno, y hace frío. Casi son las doce de la noche. Pienso en mañana. Enciendo el ordenador. Google. GoEuro. Granada. Madrid. Dos billetes. ¿Día? .... Mañana. Al mediodía. Comprar. Enter.



lunes, 6 de febrero de 2017

Si fuese valiente


Si fuese valiente, todo cambiaría.
Estoy a un paso de demostrarlo
Pero dejo que gane mi cobardía.

Mañana será diferente, me repito.
O al menos eso quiero creer.
Pero a quien engaño, no es distinto
Y así vuelvo a donde estaba ayer.

Si fuese valiente, esto terminaría.
Diría "se acabó"
Y mi felicidad por siempre perduraría.

Pero no lo soy, así que me retiro.

Otro día pasa, pero para mí siempre es lo mismo.
Parece que nadie más lo nota, 
parece que nadie cree que existo.

No me ven y eso hace que me alegre.
Ser ignorante está bien,
pero ser invisible me conviene.

Si fuese valiente, me reprimiría a mí misma.
Respiraría hondo y
esperaría a que todo acabase sin prisa.

Pero no lo soy y vuelvo a mi rutina.

He cogido un bolígrafo 
pero no he escrito gran cosa. 
¿Cómo se despide alguien
que piensa que al mundo no le importas?

Si fuese valiente lo haría.
Escribiría mi carta de renuncia.
Contaría todo lo que perturba mi mente
y a nadie le echaría la culpa.

Pero no lo soy así que cierro el cajón.

Noto como se resbalan mis lágrimas,
Solo me queda una opción.
Sin embargo no soy valiente,
Así que sola me quedo con este dolor.



Esperanza

Querida Esperanza:

Creo que me rindo.
Ya no resisto y además creo que te he perdido.

Ya no veo el sol, todo está oscuro
Ya no te siento como solía hacerlo.

Al fin ha acabado, no quiero luchar más

De todas maneras, ¿para qué?
Todo seguiría igual.

Así que lo siento, tal vez ni me perdonarás
Pero el dolor que yo siento no se puede curar.

Querida esperanza me tengo que marchar.
Pero espero de veras que a otros hagas cambiar.

            

El final

¿Quiénes somos y adónde vamos?
¿Quién puede responderme?

Desde pequeños nos enseñan a levantarnos
 y  mirar siempre hacia el frente.

¿Para qué? ¿Hacia dónde?
¿Tal vez haya un límite?

¿Una señal, algo, que te avise que lo conseguiste?

Si alguien tiene la solución, por favor que la comparta.
Necesito llegar al final...

Necesito saber que se acaba.

Espacio no patrocinado

Blanca Navidad,
no pares de comprar.
El consumismo se convierte en una
deidad,
momentánea felicidad que
enmascara la realidad.
Sólo caben buenas acciones en esta
festividad; no sabía que el año tiene
un mes nada más.
Si hay algo por lo que brindar,
será por el lazo familiar
y el significado real de la Navidad,
tapado por los carteles de publicidad.

domingo, 29 de enero de 2017

Es mi lucha

Es mi lucha:
inmerso en la nostalgia,
vago a través de los días.
Entonces, grande y fuerte,
penetro en la vida,
se acodan mil raíces en mí,
para madurar con el dolor
más allá de ella misma,
¡hacia la eternidad!.

Rainer M.Rilke

Esto es la nostalgia...

Esto es la nostalgia: vivir sobre las olas
sin hallar jamás asilo en el tiempo.
Y éstos son los deseos: conversar en voz baja
una hora, de un día cualquiera, con la eternidad.

Esto es la vida. Hasta el día en el que del ayer,
se eleve la más solitaria de todas esas horas,
y, su sonrisa, distintas a las de sus hermanas,
calle, a lo eterno entregada.

Ranier M. Rilke

¿Alguien puede decirme...

¿Alguien puede decirme
a dónde va mi vida?.
¿Es que soy un soplo en la tormenta?.
¿O una ola en el lago?.
¿No soy, por ventura,
este pálido y blanco abedul,
que se estremece en la primavera?.

Rainer M. Rilke

martes, 24 de enero de 2017

Libertad

Libertad

 Amante de los hombres
que te buscan bajo reyes,
dulce ilusion
de falsa esperanza.
Dueño de todos 
pero jamás sometida.
Brazos fríos son los tuyos,
que engañas y esperanzas 
a hombres desesperanzados,
porque tu amarga ilusion
mejor que la sumisión 
la encontramos.
 Por ti que por muchos fallecieron
 para dar mejor final a otros,
recordad a esos heroes
que sin capas vuelan,
arriesgando su vidas,
para que los demás no deban.
Que aunque cayeran 
en polvo olvidadizo,
aunque no lograran
cometido alguno,
ahora tiempo de recordarlos es.
Porque pecado sería el nuestro,
si olvidásemos a los héroes pasados,
que al proteger nuestras vidas
y dadnos libertad a la alegría,
ellos sacrificaran las vidas
y antes la alegría,
en guerras poco divertidas
que recordamos en nuestro día a día.

jueves, 19 de enero de 2017

La navidad

Navidad

Un agraciado día del año, un nacimiento nos dio la navidad
que ahora pasamos entre familia,
aunque en mi caso compartida está
con esa persona que quiero más que el hablar.
Aunque solo pocos días sean compartidas con mi navidad
tendremos que recordad que ni negra ni blanca son,
sino de un gris que nos hace recordar
a esas personas que con nosotros no estarán.
 Pero aun así estas habrá que apreciar,
ya que aunque unos falten otros si que estan
ya sean dos o tres, que más da.
El espíritu de la navidad jamás deberemos de olvidar,
ya que su nombre es el Amor,
que creado por nosotros siempre permanecerá.
Así que brindad y festejar,
que el amor nunca se irá.
Aquí os dejo con el significado de mi navidad,
que aunque sea joven os haré de pensar.
Así que disfrutad que la vie est belle
y eterna se verá.

Amar

Amar

Sin poder negar amamos,
magia del corazón embriagador
que vienes y vas sin dejarnos descansar.
Dulce armonía la de tu doloroso caminar,
que me magulla al ver los días pasar,
dejando la triste lluvia en mi rostro,
que para con el roce de tus labios en los mios.

Pobre sería yo si no te sintiera Amor,
deja que tus brazos me sigan dando calor,
tus ojos pasión, 
y tus besos mi parar de llorar.

Lejanía

Lejanía

Cercana desdicha la tuya,
aunque tu nombre lo contrario indica.
¿Que eres si no la muerte en vida?
 Todo llega con amor,
pero tu mi cálido corazón
rompes una tras otra vez.
¿Debe el dejar de amar?
Aunque significase dejar de morir,
prefiero mi corazón trizas hacer
que no sentir otra vez
 a mi lejano pero cercano amor.
 Pues preparate Lejanía,
que tu desdicha un día parará
y tu desdicha en mi corazón jamás hallarás.
Ya que el tren nunca más me alejará,
y mi amor eterno será.

martes, 17 de enero de 2017

Deseos

Deseos

Pequeño pecado que es el deseo,
duradero como los días
y siempre presente como el cielo en el día,
profundo como el mar o el océano
y sincero como el agua o la brisa.

Su llamada es como un suspiro,
que continua con un ojalá o debería.
Aunque comienzas siendo pequeño,
terminas como la luna 
puesta en el cielo de nuestras metas
deseando alcanzarla.

Adorado sea el día en el que tu dulce pecado
sea realidad y no ilusorio 
como sueño lejano,
que jamás sera alcanzado,
y en el que mis días sean siempre contigo
mi pequeño deseo,
y no lejanos como el universo sombrío.

Melodía

Melodía

Dulce Melodía que anuncia mi día,
capaz de embriagar en día
como cantos de sirenas con su dulce melodía.
Sonido Angelical,
 en manos del hombre,
capaz de hacernos llorar y aplaudir
antes del mediodía.
Dime Melodía,
¿Como entre tus cuerdas y arco 
haces sentir eternidad en un instante?
Hablame de nuevo mi dulce Melodía,
porque sin escucharte yo no aguanto.

Hazme de nuevo canciones de amor
lejanas pero cercanas,
que con tu violín tocadas,
las penas se me hacen lejanas
y mis alegrías muy cercanas.

Tren

Tren

Hola de nuevo mi viejo amigo,
otra vez nos reunimos
aunque solo seis horas.
Aveces me resultan inquietas y deseadas,
pero otras dolorosas y amargas.

Sin termino medio vivimos,
tanto tu en tus eternos railes,
como yo entre mi noche y día
o mi alegría y desdicha.
Sabios caminos recorremos juntos
como el de hoy un 5 de enero,
en el que tu me devuelves a casa
después de cuatro días 
que mi corazón llenaron de alegría.

Y aunque hoy me la quitaste,
mañana contaré los días
para un nuevo reencuentro
que alegre espero.

miércoles, 4 de enero de 2017

Cuento de navidad


Aquella era la última batalla. En ella se decidiría el destino de todo el universo conocido. Los “invasores” estaban cerca de la victoria. Mientras que los seres humanos, aún luchaban por sobrevivir en su moribunda galaxia y trataban de colonizar otras cercanas.
El comandante de todas las fuerzas humanas era Marcos, un joven hispano entrenado durante años con el único propósito de convertirse en un arma letal. Y no lo hacía mal, para tener sobre sí el peso de la responsabilidad de la supervivencia de toda la humanidad. Los invasores estaban atacando todas las posiciones humanas mientras que éstos se defendían como podían. La idea de Marcos era intentar un ataque desesperado al corazón del ejército invasor y estaba a punto de comenzar dicho ataque cuando las paredes de su estación espacial se desdibujaron sutilmente. La realidad se desvanecía, pero Marcos no se puso nervioso porque ya sabía lo que ocurría. Lo que se puso fue de muy mal humor.
Era su madre que le había desconectado. ¡Maldita sea! ¿Por qué siempre tenía que hacerlo en el mejor momento? Nada importaba las veces que le había dicho que jamás lo hiciera sin su permiso. Ahora Marcos se sentía desorientado. Tardó varios minutos en asimilar que estaba en su dormitorio y en reconocer la tristeza de su vida.
Sus padres les esperaban para cenar. Era navidad, esa estúpida tradición de una religión obsoleta. No podía entender cómo aún en el año 2216 seguían con esa cuento colectivo. Pero a sus padres les encantaba celebrarla. Les debería recordar cómo eran las cosas antiguamente. Fuera nevaba y dentro, en casa, parecía hacer más frío que en la calle.
Para Marcos era insoportable escuchar a sus padres comer y decir tonterías. Asentía con la cabeza a todo lo que decían mientras pensaba en volver a conectarse lo antes posible y en qué podría hacer en su realidad virtual. Era irónico, la humanidad entera dependía de él, y él perdiendo el tiempo en una cena conmemorando el nacimiento del supuesto redentor.
Entonces tomó una decisión. Fue a la habitación de sus padres. Sabía que en el armario guardaban un arma. La cogió y volvió al salón. Sin mediar palabra, pero mirándolo fijamente a los ojos disparó varias veces a su padre y luego a su madre. Entonces dejó el arma encima de la mesa y tranquilamente volvió a su dormitorio. Se conectó de nuevo a la realidad virtual y sintió un suave, leve y reconfortante placer.
(…)
Cuando la policía lo encontró seguía conectado, famélico por estar días o quizás semanas sin comer y completamente desorientado. Mientras lo llevaban detenido al hospital  para atenderlo de urgencia y hacerle una evaluación psiquiátrica le escuchaban farfullar frases sueltas e inconexas: “ejército invasor”, “comandante supremo”…

Juanjo Conseglieri

martes, 3 de enero de 2017




MANUSCRITO HALLADO EN BAYÁRCAL

En la Navidad del 2003 estuve pasando un fin de semana con unos amigos en la Alpujarra. Concretamente en una casa de Turismo Rural entre Paterna y Bayárcal. La casualidad hizo que a menos de un kilómetro se mantuviera todavía en pie lo que quedaba de otro antiguo cortijo que no había corrido tanta suerte como su pintoresco vecino, manteniendo con dudosa dignidad los ropajes de la ruina, los desconchones de un Tàpies y los ecosistemas de las ratas y los parásitos.
Pero no todo era paisaje: todavía quedaban en una estantería desvencijada hojas amarillentas e ilegibles de revistas de papel couché, junto a esqueletos de libros roídos por los ratones. Los días de mantecados y cava dejaron paso a la curiosidad. Sí: esa atracción por lo inservible, que me ha acompañado toda mi vida, me había llevado a dejarme olvidar entre aquel amasijo degradado, una mañana en que la lluvia canceló demasiado pronto una ruta de senderismo. Me creía Bécquer en Fitero… Entre los copos de granizo, la basura nostálgica y la nada sucia encontré una hoja escrita a mano. Se podía leer prácticamente entera, no tenía tantos años como el resto de los papelorios. La transcribo. Si no se tienen en cuenta las repeticiones y el mal estilo -consecuencia sin duda de la urgencia por comunicar algo considerado importante- hasta se podría sacar alguna consecuencia:

Aquellos que escribieron los libros que veneras no veneraban los libros. Veneraban la vida. La fiesta, la juerga, el vino, el sexo, el baile, la comida, el exceso, la naturaleza, la aventura, los viajes, el riesgo… Su hubieran venerado los libros, no habrían escrito esos maravillosos libros que tú ahora veneras. Amar el polvo de las bibliotecas solo beneficia a los alergólogos. Leer poco idiotiza. Pero leer demasiado distrae la atención. Nada es gratis. Y El Quijote es un precio demasiado bajo para adquirir un conocimiento útil y completo. Acumular libros para levantarles un altar es venerar a dioses muertos. Los verdaderos libros no llegan nunca al papel: se escriben con sangre y palabras que se lleva el viento después de que se hayan alojado en alguna memoria.


Aún guardo este papelajo: qué tontería más grande esta de acumular hojas y más hojas… 


Francisco  Martínez  Navarro